¿Cómo asistir un Parto de Emergencia?
En algunas ocasiones, ni una ambulancia aerea llega tan rápido como se presenta ese momento de urgencia. O incluso ya sea que usted es un padre expectante o un taxista inocente, el momento para ayudar en un parto sin ayuda profesional cerca puede llegar. Pero entonces, ¿qué hacer?
Lo primero, antes de que la ayuda llegue del cielo en forma de ambulancia aerea, debe ayudar a la madre a relajarse y dejar que su cuerpo haga el trabajo. Pero también existen otras instrucciones que le ayudarán a asegurarse de que todo vaya tranquilamente hasta que llegue la ayuda profesional:
Pida ayuda.
Llame a emergencias medicas, no importa si el bebé ya nació. pero es importante si se presentan complicaciones. Incluso el despachador, aunque sea una ambulancia aerea; le puede guiar a lo largo del proceso.
Además, determine cuánto ha progresado el trabajo de parto ya que la primera etapa del nacimiento, donde el cuerpo se prepara para alumbrar al dilatar el cérvix, puede tomar algo de tiempo. Si la mujer está completamente dilatada y se puede ver la cabeza del bebé coronando, lávese las manos y prepárese.
Mida también la duración de las contracciones, desde el principio de una hasta el comienzo de la otra y observe cuánto duran. Si las contracciones están de 5 minutos entre ellas o menos, probablemente es tiempo de llevar a la madre a un hospital, aunque sea con una ambulancia aerea. Las mamás primerizas probablemente den a luz cuando las contracciones estén de 3 a 5 minutos entre ellas y sean de 40 a 90 segundos, aumentando la intensidad y frecuencia en por lo menos una hora.
Pero si las contracciones están de 2 minutos o menos entre ellas, prepárase para recibir al bebé, especialmente si la madre ha tenido otros hijos.
Si no tiene acceso a jabón y agua, puede utilizar algún producto higiénico con alcohol y lo mejor es utilizar guantes estériles si hay disponibles.
Es importante que independientemente de que una ambulancia aerea venga de camino o no, prepárase de tal manera de que todo lo que necesite esté al alcance fácilmente, y para que la madre esté lo más cómoda posible. Pida a la madre que se desvista de la cintura hacia abajo y dele una sábana limpia o toalla para cubrirla.
Reúna varias toallas limpias, sábanas o mantas y llene un tazón limpio con agua tibia, busque un par de tijeras, un par de cordones, alcohol, algodón y jeringa de bulbo. También busque algunas almohadas ya que puede necesitarlas para levantar a la madre mientras puja.
En todo momento, ayude a la madre a permanecer calmada ya que puede tener algo de pánico porque no haya llegado la ambulancia o sentirse presionada. Más bien motívela a respirar, evitando que se hiperventile, háblele con una voz lenta, calmada y dirigiendo verbalmente su respiración. Sosténgale la mano y tome un respiro profundo, y respire lentamente junto con ella.
Mientras llega el bebé o la ambulancia aerea, dele seguridad diciéndole que la ayuda viene en camino y que usted hará lo mejor que pueda mientras tanto. Recuérdele que las mujeres han alumbrado fuera de los hospitales por cientos de años, y que si es posible.
Ayude a la madre a encontrar una posición cómoda ya que tal vez quiere caminar o agacharse durante esta etapa de la labor, especialmente cuando tenga contracciones.Tal vez quiera colocarse en posición para el parto.
Si el momento es inevitable, guíe a la madre en cómo pujar pero sin animarla a pujar hasta que sienta una presión imparable para hacerlo. Motívela a que puje suavemente entre las contracciones e instruya a la madre a exhalar a través de su boca cuando la contracción sea más intensa, y comienzar a pujar tan pronto como la contracción baje de intensidad.
El dolor puede controlarse en diferentes extensiones a través de la relajación mental y al concentrarse en respirar profundo en lugar de entrar en pánico o distraerse por todo lo que sucede. Personas diferentes tienen diferentes niveles de control mental, pero la respiración lenta y profunda siempre es un beneficio durante un nacimiento.
Si la ambulancia aerea aún no llegó y el bebé está listo, sosténgale la cabeza, NO jale la cabeza del bebé ni el cordón umbilical ya que esto puede ocasionar daño neurológico. Si el cordón umbilical está enredado en el cuello del bebé, páselo muy cuidadosamente por encima de la cabeza del bebé o afloje con cuidado para que el bebé pueda pasar a través de la vuelta del cordón.
Esperamos que todo salga bien y que haya ayudado a traer a un bebé sano al mundo. Sostenga al bebé para que los fluidos de su boca y nariz drenen y tome al bebé con ambas manos, una le da soporte a su cuello y cabeza. Incline la cabeza hacia abajo en un ángulo de 45 grados para permitir que los fluidos drenen. Los pies deben estar ligeramente arriba de la cabeza pero no sostenga al bebé de los pies.
Luego, coloque al bebé en el pecho de la madre y asegúrese que el contacto sea piel con piel, y cúbralos con toallas limpias o mantas. Coloque al bebé con la cabeza un poco más abajo que el resto del cuerpo, para que los fluidos sigan drenando y si la madre está recostada y la cabeza del bebé está sobre su hombro y su cuerpo en el pecho materno, esto sucederá naturalmente.
El contacto de piel con piel promueve la producción de una hormona llamada oxitocina, la cual ayuda a la madre a alumbrar la placenta. Corrobore que el bebé esté respirando para lo que debería estar llorando un poco.
y la ambulancia aerea?
Ya para este momento, el personal de emergencias medicas o incluso la ambulancia aerea tuvo que haber llegado y ellos se encargarán de acá en adelante como para recibir la placenta, disminuír el sangrado, cortar el cordón umbilical, etc.
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ambulancia aerea, sálvame!


